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ESCRITOS HECHOS POR MI. SON PENSAMIENTOS, SUEÑOS, DESEOS, ANHELOS, PESADILLAS, OCURRENCIAS, DESVARÍOS.

LLEGÓ LA HORA DE CUMPLIR...

LLEGÓ LA HORA DE CUMPLIR



Despacha temprano al soso de tu novio…

Es fin de semana, vamos a reencontrarnos…

¿Ya se te olvidaron aquellas dos noches?

¿No quieres más de eso?


Él te tiene todos los días…

Sal del aburrimiento, de su monotonía…

¿No extrañas mis besos, mi lengua?

¿No quieres montarme sin parar?


Paso por ti a las 22:30…

¿En el busto de la poetisa está bien?

Compraremos algo de cenar y de beber…

La noche será muy larga.


Esas veces reprimiste tus gemidos, pero ahora podrás desbordarte sin restricciones… Estaremos completamente solos, en la lejanía de los vigías…

Ponte esa lencería que tanto me gustó…

No es necesario que lleves lubricante, tengo en casa un par.


No canceles nuevamente…

Manda a dormir temprano al monigote…

Este viernes es el turno de la lujuria…

¿Recuerdas lo que te conté que quiero hacerte?


Toma más café del acostumbrado…

Necesitarás energía extra para mí…

¿Recuerdas lo que me contaste que deseas hacer?

Llegó la hora de cumplir.


Lys, ya me está molestando la ropa…

¿No sientes palpitaciones ahí?

Esta noche se dará lo morbosamente imaginable…

Llegó la hora de cumplir.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

PERO NUNCA LLEGARÁS...

PERO NUNCA LLEGARÁS



Estoy con los brazos abiertos…

Dispuesto a cuidar tu fragilidad…

Renuncio a todos los labios que no sean los tuyos…

No me interesa el amor que no provenga de tu corazón.


Estoy lleno de expectativas…

Algo me dice que contigo no naufragaré…

Renuncio a las caricias que no sean de tu pasión…

No me interesa mirar otros ojos al despertar.


Estoy con la ilusión a todo lo que da…

Dispuesto a amarte por sobre todas las cosas…

Renuncio a todos los abrazos que no sean tuyos…

No me interesa llegar al cielo sino es a través de ti.


Tengo un único pensamiento…

Estar contigo y olvidar lo que nos amarga…

Algo me dice que a tu lado, la vida será grata…

Renuncio a las noches donde no estés tú.


Tengo un gran deseo…

Respirar contigo el mar…

No moriré satisfecho sino es a través de tu sonrisa…

Renuncio a todas las demás bendiciones, sólo quiero tu amor.


Hago todo lo posible…

Mi alma está en una caja de regalo, esperándote…

Mi corazón te llama, te busca…

Mi amor no caduca, pero entiende.


Mil intentos, mil formas distintas de convencerte…

Ni siquiera sé si logré enamorarte un poco…

Ni siquiera me demostraste si te importé…

Mil intentos para que me tuvieras fe, pero nunca llegarás.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

DEVORADORAS DE MI FELICIDAD...

DEVORADORAS DE MI FELICIDAD



Mi sangre debe ser muy nutritiva…

Mi corazón debe tener infinidad de proteínas…

Mi alma debe contener los carbohidratos suficientes…

Mis lágrimas deben estar llenas de antioxidantes.


No pueden verme sonreír porque se acercan…

No pueden verme brillar porque acuden…

No pueden verme gozar porque quieren…

No pueden verme soñar porque me abrazan.


La dama cuya vida arruinó el esposo…

La niña que desea aprender en la cama…

La vieja que necesita oxígeno…

La perdida que busca afanosamente su rumbo.


Mis caricias deben ser reparadoras…

Mis besos deben ser curativos…

Mis palabras deben ser antidepresivas…

Mis perfumes deben ser ansiolíticos.


No pueden saberme tranquilo porque vienen…

No pueden saberme ilusionado porque se les antoja…

No pueden saberme enamorado porque piden que les comparta…

No pueden saberme arrepentido porque me confiesan sus pecados.


La dama cuyos días son infinitamente aburridos…

La niña que busca graduarse desnuda…

La vieja que requiere un elixir joven…

La perdida que por primera vez se imaginó con alguien decente.


¿Por qué no me ofrecen su amor sin trueques?

¿Por qué no me llenan de besos por el simple hecho de verme vibrar?

¿Por qué detestan mi paz?

Sanguijuelas, devoradoras de mi felicidad.


¿No hay más corazones tontos?

¿No hay más almas para atormentar?

¿No hay más cuerpos para alimentarse?

Despiadadas, devoradoras de mi felicidad.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

MUJER ATÍPICA...

MUJER ATÍPICA



Era casi medianoche cuando llegaste a casa…

No escuché el taxi, pero un ángel me hablaba…

Es el rostro más dulce que he visto en varios años…

Tus manos frías, nerviosa.


Una gelatina de zanahoria y una rosa de cartón…

¿Podría alguien conmoverme más?

Sin conocernos, nuestros labios supieron exactamente cómo rozarse…

El primero beso me supo al millonésimo.


Era un amante fuera de ritmo…

Pero tú me volviste un experto…

Tu cuerpo parece mío de siempre…

No te pusiste perfume, y esa falta de aroma, será mi nueva gran debilidad.


Ojos que funden el hierro…

Caricias que sacuden lo muerto…

Preguntas, confiesas; te contesto, confías…

Haces, dejas hacer; sugieres, aceptas.


Tomas el control, jugueteas…

Tomo las riendas, vibras…

Es la primera lengua inteligente que me lame…

Es el primer cerebro que usan conmigo.


Cuentas la verdad a rajatabla…

Escuchas atenta aunque no te guste lo dicho…

Niña, adulta; amorosa, complaciente…

Movimientos inesperados; me llevarás al camino del no retorno.


Hasta tus pies son perfectos…

Tu voz, es la primera melodía sexual en mis oídos…

Tu edad, corresponde a todos los años conocidos…

Tu cuerpo, sobrepasa a todo lo que imaginé anteriormente.


Me enamorarás profundamente…

Terminaré entregándote también el alma…

¿A quién debo felicitar? ¿A Dios? ¿A tus padres?

Amante única; mujer atípica.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

UN GRAN ERROR...

UN GRAN ERROR



Nos sentíamos solos, decepcionados…

Apresuramos el encuentro…

Confundiste el cariño con el deseo…

Ofreciste amor sin pensar.


Acepté las cosas temerariamente…

Las ganas de olvidar eran grandes…

No debí intentar sustituir mis sentimientos…

No era tiempo de ser amantes.


Tu dolor, aún estaba a flor de piel…

Canalizaste tu rabia llevándome a la cama…

Pagué por algo que no hice…

Cerré los ojos y me perdí en esta falsedad.


Nos sentíamos tristes, engañados…

Apresuramos algo que debimos evitar…

Ofreciste el corazón sin meditar…

Acepté todo, sabiendo que sería un gran error.


Mi llanto aún no se secaba…

Me ocupaste para sentirte otra vez mujer…

Te ocupé para matar por algunas horas la nostalgia…

Aunque no lo reconozcas, volvimos a fracasar.


Debimos ser maduros, y aconsejarnos…

Debimos abrazarnos fuertemente…

Lo vi desde un principio y no corregí…

Usarnos así, fue un gran error.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

¿CUÁL ES EL MOTIVO DE MI TRISTEZA?

¿CUÁL ES EL MOTIVO DE MI TRISTEZA?



El sol cae sobre mi rostro…

Lo entibia; respiro profundo…

Estoy consciente de mis pulmones llenos…

Mis manos sienten el frío de este invierno.


Cierro los ojos y recuerdo bellos momentos…

Sonrío por las tonterías que hice al amar…

Suspiro por los tiempos que vendrán…

Me lleno de fuerza; no quiero morir sin intentarlo.


Dios existe, confío…

Aún tengo la fortuna de abrazar a mis padres…

Aún tengo oportunidad de bromear con mis hermanos…

No sé si tengo amigos, pero nadie tiene razones para odiarme.


El cielo es azul; escucho las aves cantar…

Tengo mil motivos para soñar…

Los pecados que cometí, están confesados…

Mi conciencia, fue limpiada.


Y sin embargo, mi alma no está totalmente conforme…

A mi corazón le falta algo…

Mis días no son enteramente dichosos…

Mi mente divaga en desiertos difíciles de transitar.


¿Por qué no me siento completo?

¿Por qué tengo sed de más?

¿Por qué sigo llorando?

¿Cuál es el motivo de mi tristeza?



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

REGALO DE REYES...

REGALO DE REYES



Un amor incondicional que pueda abrazar…

Un amor sincero que nunca me niegue…

Un amor dulce que me tome de las manos…

Un amor que me mire como si yo fuera el último hombre.


¿Es un imposible lo que pido?

¿Es un anhelo exagerado?

Llevo muchos años soñándolo…

¿Mañana llegará?


Una mujer auténtica, de mirada clara…

Una mujer que sonría por tenerme…

Una mujer que tenga en los labios su corazón…

Una mujer que piense en mí a toda hora.


¿Es ridículo mi deseo?

¿Es absurdo imaginarme con alguien así?

Llevo muchos años esperándola…

¿Será tiempo de darme por vencido?


Un amor que respire mis sentimientos…

Un amor que su alma no esté endeudada…

Un amor que tiemble con mi presencia…

Un amor que nunca me deje a la deriva.


¿Sólo estoy soñando despierto?

¿Pido demasiado?

¿Alguien me sorprenderá?

¿Llegará como un regalo de reyes?



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

ESTOY CIEGO...

ESTOY CIEGO



He pedido pruebas una y otra vez…

Creí que el dolor me puso a la defensiva…

Eres paciente, pero todos tienen un límite…

¿Quién soy para ignorar lo que haces?


Estuviste, estás, y por algún extraño motivo te has quedado…

No eres de esas mujeres que me abandonan fácilmente…

Si fuera menos insensible, lo apreciaría…

Estoy ciego, no puedo ver los verdaderos corazones.


Un hombre bueno, suplicaría por tu amor…

Un hombre como yo, prefiere quedarse con los ojos cerrados…

No me salves de mis demonios, no merezco tu inocencia…

No me abraces con tu alma, no sabría cómo cuidarla.


Nadie más me ha dicho tantas veces que me quiere…

¿Qué ves en mí? ¿Eres ciega también?

No imagines mis labios, no saben quitar el aliento…

No alivies mi amargura, tú no la provocaste.


Un hombre razonable, te compartiría su vida…

Todo lo que toqué fue irreal…

Todos esos aromas que respiré, fueron sueños…

Un hombre digno, le daría las gracias a Dios por tenerte cerca.


Estoy ciego, no veo lo importante que eres…

¿Por qué sigues aquí? ¿Eres ciega como yo?

Aléjate sin decir adiós…

Demuéstrale tu amor a alguien que te valore en toda tu magnitud.




AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

OJITOS REPARADORES...

OJITOS REPARADORES



Frecuentemente la vida me golpea…

La mayor parte del tiempo, tengo melancolía…

Olvido disfrutar los días…

Y de pronto, todo se ilumina; mírame así con extrema dulzura.


No tienen luz de una enamorada…

Aún así, me colman de dicha…

Me consuelan cuando todo está peor…

Son la salida de la miseria, son la entrada a lo fantástico.


Constantemente alguien sin piedad me hiere…

La mayoría de las veces lloro sin parar…

Mis noches son crueles…

Y de pronto, el desierto florece; mírame así con esa bondad.


No me tienen lástima…

Eso me agrada, eso me calma…

Me enamoran cuando el corazón está a punto de morir…

Ojitos reparadores, quédense junto a mí.


El destino después de todo no se ensaña…

Me tiene una divina consideración…

Me regala su claridad…

Ojitos reparadores, no me dejen de mirar.


No hay tristeza ni enojo con ellos…

La fe y la ilusión reaparecen…

Bendito sea su celestial brillo…

Ojitos, gracias por reparar mi corazón destrozado y mi alma reventada.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

MENTIRÍA...

MENTIRÍA



Mentiría si te dijera que no has sido la mujer que más he amado…

Mentiría si negara que hicimos el amor deliciosamente…

Mentiría si dijera que he probado un cuerpo más rico que el tuyo…

Mentiría si negara que imaginé mi futuro a tu lado.


Pero no soy un mentiroso, lo sabes perfectamente…

Siempre te dije la verdad, y prometo seguir en el mismo tono…

Porque detestas a los hipócritas aunque tú lo eres…

Aborreces las dobles caras, aunque casi siempre llevas puesta tu máscara.


Lloré amargamente cuando no me diste una oportunidad…

¿Pero sabes algo? Lloré más cuando mi gatito estuvo a punto de morir…

Te escribí decenas de cartas, llenas de pasión…

¿Te cuento un secreto? Le he escrito millones de letras más a Rebeca.


Mentiría si te dijera que no me dejaste triste…

Mentiría si negara que te extrañé…

Mentiría si dijera que tus besos no me marcaron…

Mentiría si negara que tú has sido mi mayor excitación.


¿Pero sabes algo? Perder una final de futbol, me deprimió más…

Extraño más la voz y los textos de Marimar…

He fantaseado más con los labios de Grecia…

Con Gemma sería muy difícil contenerme.



AUTOR: CARLOS ALBERTO SALGADO DÍAZ.

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